La inevitable decadencia del ser

La inevitable decadencia del ser

 

Lo oí, es ese grito de auxilio,

es ese ser humano tratando de penetrar en tu mente

para decirte que has de hacer,

para moldearte a su imagen

y semejanza.

 

Nada nos cuesta aferrarnos a la sensible tela

que divide a las realidades en haces de luz

brillantes e intrigantes,

muy místicos, tan místicos que no los comprendemos.

 

Es más fácil dejarse caer por ese deslizador dorado

de encuentros oníricos

que tratar de sacarle al universo su esencia

como si se estuviera exprimiendo

una naranja.

 

Igual no tiene la menor importancia saber

por qué estamos aquí,

o cual es nuestra misión...

 

El animal mas estúpido trata de hacer valer

mística o divinamente,

en vez de ser, como las águilas son,

Como los peces son, como las plantas

Son.

 

Pierde su tiempo buscando una razón,

en vez de buscarle tiempo a su razón:

Ser parte del ciclo de la existencia

o de la vida; vivir

y morir

para dejarle lugar a otro ser que

vivirá y morirá

para dejarle lugar a otro...

 

Misterio, profundidad,

Quien creo...? --Dios!

Por qué estoy yo...? --Dios.

Es ese dios tan siniestro...? --Dios, Dios, Dios...

Es Satanás...? --Buh! Tabú, blasfemia!!

Satanás es Dios y Dios es

Satanás!

 

Y yo, un ángel mas,

uno que quiso pensar,

que solo por eso

es ilícito!

                                                                                               Esteban Porronett

 

10/09/2004
X-IX-MMIV